¿Por qué estudiar Sociología en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano?

Como en cualquier institución universitaria chilena que ofrezca la carrera de Sociología, estudiar esta disciplina en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano permite poner a disposición   del estudiante las competencias profesionales de quien ejerce este oficio, lo que a grandes rasgos se resume en lo siguiente:

Describir, analizar y explicar hechos y fenómenos sociales por medio de la aplicación del corpus teórico y metodológico disciplinario;   Elaborar diagnósticos de problemas regionales, sectoriales y organizacionales que ofrezcan información útil para organizar estrategias de cambio social; Formular, gestionar y evaluar políticas públicas, programas y proyectos sociales e integrando equipos transdisciplinarios; Investigar y producir conocimientos e información que sirvan de base a la toma de decisiones de las organizaciones que corresponde, desempeñando roles de asesoría y consultoría profesional.

Con estas competencias adquiridas durante su formación, nuestros(as) egresados(as) trabajan preferentemente en instituciones del Estado (Ministerios, Servicios y Direcciones Públicas, Municipalidades, entre otras) y de la Sociedad Civil (tales como Fundaciones, Organizaciones No Gubernamentales u Organizaciones Sin Fines de Lucro, etc.)

Lo que caracteriza y diferencia a esta Escuela, de la mayoría de las que existen en otras Universidades del país, es su Historia. Ha tenido una matrícula ininterrumpida durante 30 años hasta la fecha. En dos oportunidades ha obtenido 5 años de acreditación frente a agencias oficiales, todo ello en gran medida debido a la positiva evaluación que atribuyen empleadores(as) y supervisores(as) de prácticas profesionales a la formación en investigación social que tienen nuestros estudiantes. Al respecto, en la malla se destacan  los Talleres de integración, actividades curriculares donde convergen teorías y metodologías, prácticas activas y participativas que le permiten al estudiantado adquirir y desarrollar los conocimientos, habilidades y destrezas requeridas en el ámbito profesional.

Otro sello distintivo,  es que esta Escuela tiene como misión promover las tres funciones académicas: docencia,  investigación y  vinculación con el medio,   basadas  en el pensamiento crítico, tendiente  a aportar y facilitar el cambio social. En consecuencia, la formación entregada permite explicar y comprender las distintas desigualdades e inequidades que caracterizan a la sociedad actual y al mismo tiempo apoyar a los grupos desfavorecidos en un proceso de sociopraxis que contribuya a permitirles mejorar su calidad de vida.

Estudiar Sociología en la UAHC supone participar en asignaturas, seminarios,  talleres y otras actividades de una malla curricular que se va actualizando de acuerdo a los cambios que ha tenido la sociedad capitalista y, en consecuencia, a los temas emergentes. En la malla curricular se plasma también la identidad crítica del quehacer académico de la Escuela, lo que es coincidente con áreas prioritarias en que se insertan los proyectos de investigación y los diplomados desarrollados por los y las  académicos (as) de la unidad. Estas líneas de investigación, se han visto reflejadas en la revista electrónica (creada estos últimos años) “Sociología y crítica”, dirigida por el Premio Nacional en Ciencias Sociales, Tomás Moulian.

Por otra parte, desde el año 2007, la Escuela tiene un Programa de Magister en Sociología,  el cual actualmente cuenta con una malla curricular innovada, focalizada en temas como la descolonización del pensamiento, las nuevas metodologías de la investigación social y la sociopraxis. El objetivo es formar graduados de excelencia teórica y metodológica, con mirada interdisciplinaria, comprometidos con la promoción y defensa de los DDHH, la democracia y la justicia.

En pre grado y post grado, estudiar Sociología en la UAHC, permite develar los intereses económicos que están detrás de las ideas que se intentan imponer, mediante el control de los medios de comunicación, como verdades absolutas, incuestionables, como no ideológicas. Para usar un ejemplo, se señala que existen leyes del mercado que no permiten hacer cambios tendientes a la redistribución del ingreso, porque las consecuencias serían nefastas para la mayoría de la población. Se plantea que la discusión al respecto, como intercambio de argumentos económicos, es una cuestión técnica, desprovista de política y que no obedece a una concepción del individuo y de la sociedad.

Como se ha sugerido entre quienes ejercen esta profesión, la Sociología es hoy más necesaria que nunca porque cuenta con herramientas para analizar las causas estructurales del malestar social que, desde el 18 de octubre de este año (2019), se expresa  a través de movilizaciones ciudadanas masivas, con gran presencia de jóvenes, en las calles de Santiago y de muchas ciudades del país.

Sin embargo, ser consciente de los mecanismos que hacen que la vida sea dolorosa (a veces casi invivible) no significa neutralizarlos o terminar con ellos. Sacar a la luz las contradicciones no significa resolverlas. La Sociología debería aportar (a partir de las investigaciones que se realizan) a la reflexión, al debate de ideas. Es por ello que quien ejerza profesional o académicamente la Sociología debería insertarse en el proceso emergente  de asambleas y cabildos, que desde el 24 de octubre surgen en plazas, Universidades, sedes sociales, en los cuales se discute sobre una nueva Constitución que integre una serie de demandas, todas las cuales apuntan a cambiar el modelo económico y cultural neoliberal. De esta manera, los y las sociólogas (os) pueden  contribuir a la construcción de un proyecto político de cambio social, tendiente a la defensa del conjunto de los DDHH.

A partir de lo señalado, invitamos a todas las personas jóvenes, interesadas en estudiar sociología, a integrarse a esta Escuela cuya mirada crítica y comprometida con las necesidades de las grandes mayorías le confiere su sello particular.